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Impuesto de sociedades - V2718-15 - 22/09/2015

Número de consulta: 
V2718-15
Español
DGT Organ: 
SG de Impuestos sobre las Personas Jurídicas
Fecha salida: 
22/09/2015
Normativa: 
Ley 27/2014, del Impuesto sobre Sociedades, art: 76, 84 y 89.
Descripción de hechos: 
<p>La entidad consultante A, y las entidades B y C, son tres sociedades mercantiles que pertenecen a un grupo empresarial que opera en España y otros países del sector del reciclaje y la prestación de servicios medioambientales.A lo largo de los últimos años, el grupo ha venido expandiendo de manera notable sus operaciones en España, y también en el extranjero, a través de sucesivas adquisiciones e inversiones conjuntas con socios terceros. En la actualidad, el grupo está integrado por 37 entidades residentes en España, además de otras entidades residentes en el extranjero.Como consecuencia del proceso de inversión y crecimiento descrito, el número de entidades se ha multiplicado y, ni la configuración jurídico-societaria actual del grupo, ni su esquema de participaciones responden de hecho, y de una manera adecuada a la realidad de la organización de los recursos que el grupo utiliza para llevar a cabo sus operaciones en España, ni se adapta de una forma eficiente a los mercados en los que opera.Más bien, la reorganización efectiva de los negocios se estructura a partir de una dirección centralizada con algunos establecimientos relativamente dispersos, que responden a una necesidad de presencia comercial en determinadas áreas geográficas del mercado nacional. No obstante, la pertenencia a entidades jurídicas diferenciadas es, la mayor parte de las veces, una mera consecuencia heredada del proceso de adquisiciones en que se ha basado el crecimiento del grupo y no responde a una necesidad real.La configuración actual da lugar a ciertas ineficiencias por cuanto determinados costes se duplican por razones asociadas al mantenimiento de estructuras paralelas de servicios compartidos que además, en algunas ocasiones, interfieren de forma innecesaria en el funcionamiento operativo. A este respecto, la organización administrativa y funcional del grupo es claramente susceptible de una mejora en eficiencia y ahorro de determinados costes, que la dirección del grupo tiene intención de acometer a corto plazo.La dirección del grupo se ha planteado llevar a cabo un proceso de reorganización societaria en el seno del grupo, a resultas del cual se reducirá de manera muy sustancial el número actual de entidades con el objetivo de aligerar la estructura societaria y hacerla más racional y adaptada a las necesidades reales, operativas y de gestión, de sus actividades. Tras completarse este proceso, la configuración del grupo se verá sustancialmente simplificada, y los recursos de uso común se concentrarán y ubicarán en las distintas entidades de una forma más racional que la actual.La reorganización se concretará en las siguientes operaciones:(i) la disolución y liquidación de siete entidades, a las que se añadirán cinco más, por haber agotado su objeto o actividad, o bien por haber vencido los acuerdos con socios minoritarios que dieron lugar a su creación, y(ii) la concentración de la actividad del resto de entidades españolas en tres sociedades a través de tres procesos de fusión por absorción, del que resultaría beneficiarias las entidades A, B y C.Los criterios de agrupación de actividades en las tres sociedades absorbentes han sido los siguientes:-En primer lugar concentrar la actividad principal del grupo (la prestación de servicios de reciclaje) en dos únicas entidades, segmentándola por mercados.-En segundo lugar, mantener en una entidad separada la actividad de servicios de consultoría medioambiental, los cuales tienen escasa o nula interacción con la actividad principal.Los motivos por los que se pretende llevar a cabo la operación de reorganización son:-La reorganización accionarial que simplifica la estructura del grupo, su gestión y su presentación a clientes, potenciales socios en proyectos, instituciones de crédito y otros agentes financiadores.-Area comercial. El uso de una marca única generará economías de escala y por tanto un ahorro de costes de promoción comercial, frente al coste actual disperso en varias sociedades. Además el incremento de la masa crítica en las entidades resultantes de las fusiones les permitirá tener acceso a proyectos de mayor importancia y tamaño que los actuales, así como a clientes en los que la variable asociada al tamaño es relevante.-Area de recursos humanos. Se prevé una muy notable simplificación administrativa derivada de concentrar criterios y políticas salariales en tres únicas entidades. También se unificarán los criterios de determinación de objetivos para la consecución de elementos variables del paquete retributivo, lo que facilitará su gestión y la política de comunicación a los empleados.Además se simplificará la rotación de funciones del personal dentro de una misma sociedad, de modo que se incrementará el grado de formación de los trabajadores y se logrará mayor eficiencia en la capacidad de planificación de proyectos y flexibilidad en la asignación de los recursos humanos, que no se da en la actualidad debido a las trabas de tipo legal y administrativo que hay en relación con las cesiones de personal entre entidades.-Area de operaciones. La integración de las actividades productivas e todo el grupo en una sola sociedad aumentará la eficiencia productiva del grupo, al facilitarse un mejor y más flexible manejo de los recursos, asignando personal de una única plantilla a distintos proyectos, y reduciendo los excesos de capacidad al poder dimensionar el volumen de inversión y contratación de personal en una única entidad. La fusión permitirá facilitar el proceso de tratamiento integral de los residuos en el seno de una única entidad de mercado y el traspaso de personal entre áreas. Además se generará sencillez en la gestión única de proyectos y simplicidad en la operativa y administrativa de los recursos asignados.- Area de administración. Mayor eficiencia en costes derivada de la eliminación de las duplicidades en muchas de las áreas administrativas: en contabilidad, reporting, gestión bancaria y financiera, gestión de compras, facturación y gestión de cobro, gestión administrativo-fiscal, auditoría externa y preparación de cuentas anuales.Como consecuencia de la fusión, algunas de las entidades intervinientes trasmitirán a las beneficiarias el derecho a compensar bases imponibles negativas pendientes de aplicación. En algún caso la participación en la sociedad transmitente ha sido objeto de deterioro contable en sede de otras sociedades del grupo, aunque no siempre dicho deterioro ha sido deducible en su totalidad a efectos fiscales.</p>
Cuestión planteada: 
<p>Si concurren los motivos económicos válidos para aplicar el régimen fiscal especial del capítulo VII del título VII de la Ley 27/2014, de 27 de noviembre, del Impuesto sobre Sociedades.Si las bases imponibles negativas pendientes de las entidades transmitentes, pueden ser compensadas por las entidades beneficiarias de las fusiones y si el derecho a la compensación se ve limitado por el importe de las provisiones por deterioro de participación registradas por ellas mismas u otras entidades del grupo con anterioridad a 1/1/2013 que no hubieran sido deducibles fiscalmente.Si la diferencia de fusión surgida en la anulación de la participación mantenida por la entidad beneficiaria A en una entidad transmitente, resulta tributable en el Impuesto sobre Sociedades.</p>
Contestación completa: 

El capítulo VII del título VII de la Ley 27/2014, de 27 de noviembre, del Impuesto sobre Sociedades, regula el régimen fiscal especial de las fusiones, escisiones, aportaciones de activos, canje de valores y cambio de domicilio social de una Sociedad Europea o una Sociedad Cooperativa Europea de un Estado miembro a otro de la Unión Europea.

Al respecto, el artículo 76.1 de la Ley establece que:

“1. Tendrán la consideración de fusión la operación por la cual:

a) Una o varias entidades transmiten en bloque a otra entidad ya existente, como consecuencia y en el momento de su disolución sin liquidación, sus respectivos patrimonios sociales, mediante la atribución a sus socios de valores representativos del capital social de la otra entidad y, en su caso, de una compensación en dinero que no exceda del 10 por ciento del valor nominal o, a falta de valor nominal, de un valor equivalente al nominal de dichos valores deducido de su contabilidad.

(…).”

En el escrito de la consulta se manifiesta que se pretende la realización de tres fusiones en las que las entidades A, B y C actúen como absorbentes de otras entidades del grupo.

Por tanto, si la operación proyectada se realiza en el ámbito mercantil al amparo de lo dispuesto en la Ley 3/2009, y cumple además lo dispuesto en el artículo 76.1 de la LIS, dicha operación podría acogerse al régimen fiscal establecido en el capítulo VII del título VII de la LIS en las condiciones y requisitos exigidos en el mismo.

Por otra parte, el artículo 77 de la LIS regula el régimen de las rentas derivadas de la transmisión, en concreto señala:

“1. No se integrarán en la base imponible las siguientes rentas derivadas de las operaciones a que se refiere el artículo anterior:

a) Las que se pongan de manifiesto como consecuencia de las transmisiones realizadas por entidades residentes en territorio español de bienes y derechos en el situados (...).”

Y el artículo 78.1 indica que “Los bienes y derechos adquiridos mediante las transmisiones derivadas de las operaciones a las que haya sido de aplicación el régimen previsto en el artículo anterior se valorarán, a efectos fiscales, por los mismos valores fiscales que tenían en la entidad transmitente antes de realizarse la operación, manteniéndose igualmente la fecha de adquisición de la entidad transmitente”.

Por lo tanto, ni las sociedades absorbentes ni las sociedades absorbidas integrarán en su base imponible las rentas derivadas de la transmisión.

Respecto a la diferencia de fusión surgida en la anulación de la participación mantenida por la entidad beneficiaria A en una entidad transmitente, hay que hacer referencia a lo establecido en el artículo 82.1 de la LIS que establece:

‘’1. Cuando la entidad adquirente participe en el capital o en los fondos propios de la entidad transmitente en, al menos un 5 por ciento, no se integrará en la base imponible de aquella la renta positiva o negativa derivada de la anulación de la participación. Tampoco se producirá dicha integración con ocasión de la transmisión de la participación que ostente la entidad transmitente en el capital de la adquirente cuando sea, al menos, de un 5 por ciento del capital o de los fondos propios’’.

Por su parte, la Disposición Transitoria vigésima séptima, establece que:

“1. No obstante lo establecido en el artículo 78 de esta Ley, en el supuesto de operaciones acogidas al régimen fiscal especial establecido en el Capítulo VII del Título VII de esta Ley, cuando la entidad adquirente participe en el capital de la entidad transmitente, en al menos, un cinco por ciento, el importe de la diferencia entre el precio de adquisición de la participación y los fondos propios que se corresponda con el porcentaje de participación adquirido en un período impositivo que, en el transmitente, se hubiera iniciado con anterioridad a 1 de enero de 2015 se imputará a los bienes y derechos adquiridos, aplicando el método de integración global establecido en el artículo 46 del Código de Comercio y demás normas de desarrollo, y la parte de aquella diferencia que no hubiera sido imputada será fiscalmente deducible de la base imponible, con el límite anual máximo de la veinteava parte de su importe, siempre que se cumplan los siguientes requisitos:

a) Que la participación no hubiere sido adquirida a personas o entidades no residentes en territorio español o a personas físicas residentes en territorio español, o a una entidad vinculada cuando esta última, a su vez, adquirió la participación a las referidas personas o entidades.

El requisito previsto en este párrafo a) se entenderá cumplido:

1.º Tratándose de una participación adquirida a personas o entidades no residentes en territorio español o a una entidad vinculada con la entidad adquirente que, a su vez, adquirió la participación de las referidas personas o entidades, cuando el importe de la diferencia mencionada en el párrafo anterior ha tributado en España a través de cualquier transmisión de la participación.

Igualmente procederá la deducción de la indicada diferencia cuando el sujeto pasivo pruebe que un importe equivalente a esta ha tributado efectivamente en otro Estado miembro de la Unión Europea, en concepto de beneficio obtenido con ocasión de la transmisión de la participación, soportando un gravamen equivalente al que hubiera resultado de aplicar este impuesto, siempre que el transmitente no resida en un país o territorio calificado reglamentariamente como paraíso fiscal.

2.º Tratándose de una participación adquirida a personas físicas residentes en territorio español o a una entidad vinculada cuando esta última, a su vez, adquirió la participación de las referidas personas físicas, cuando se pruebe que la ganancia patrimonial obtenida por dichas personas físicas se ha integrado en la base imponible del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas.

b) Que la entidad adquirente y transmitente no formen parte de un grupo de sociedades, según los criterios establecidos en el artículo 42 del Código de Comercio, con independencia de la residencia y de la obligación de formular cuentas anuales consolidadas.

El requisito previsto en este párrafo b) no se aplicará respecto del precio de adquisición de la participación satisfecho por la persona o entidad transmitente cuando, a su vez, la hubiese adquirido de personas o entidades no vinculadas residentes en territorio español.

Cuando se cumplan los requisitos a) y b) anteriores, la valoración que resulte de la parte imputada a los bienes del inmovilizado adquirido tendrá efectos fiscales, siendo deducible de la base imponible, en el caso de bienes amortizables, la amortización contable de dicha parte imputada, en los términos previstos en el artículo 12 de esta Le, siendo igualmente aplicable la deducción establecida en el apartado 3 del artículo 13 de esta Ley.

El importe de la diferencia fiscalmente deducible a que se refiere esta Disposición se minorará en la cuantía de las bases imponibles negativas pendientes de compensación en la entidad transmitente que puedan ser compensadas por la entidad adquirente, en proporción a la participación.”

De acuerdo con lo previsto en dicho precepto, la diferencia que se ponga de manifiesto en la entidad consultante entre el precio de adquisición de la participación en la sociedad absorbida y los fondos propios existentes en el momento en que se produce la adquisición del patrimonio de la entidad transmitente como consecuencia de la operación de fusión realizada, debe imputarse, en primer lugar, a los bienes y derechos adquiridos, aplicando el método de integración global establecido en el artículo 46 del Código de Comercio, y la parte de aquella diferencia no imputada, será deducible, con el límite anual máximo de la veinteava parte de su importe, siempre que se cumplan los requisitos indicados en esa disposición transitoria.

Adicionalmente, la aplicación del régimen especial exige analizar lo dispuesto en el artículo 89.2 de la LIS según el cual:

“2. No se aplicará el régimen establecido en el presente capítulo cuando la operación realizada tenga como principal objetivo el fraude o la evasión fiscal. En particular, el régimen no se aplicará cuando la operación no se efectúe por motivos económicos válidos, tales como la reestructuración o la racionalización de las actividades de las entidades que participan en la operación, sino con la mera finalidad de conseguir una ventaja fiscal.”

Este precepto recoge de forma expresa la razón de ser del régimen especial de las fusiones, escisiones, aportaciones de activos, canje de valores y cambio de domicilio social de una Sociedad Europea o una Sociedad Cooperativa Europea de un Estado miembro a otro de la Unión Europea, que justifica que a las mismas les sea de aplicación dicho régimen en lugar del régimen general establecido para esas mismas operaciones en el artículo 17 de la LIS. El fundamento del régimen especial reside en que la fiscalidad no debe ser un freno ni un estímulo en las tomas de decisiones de las empresas sobre operaciones de reorganización, cuando la causa que impulsa su realización se sustenta en motivos económicos válidos, en cuyo caso la fiscalidad quiere tener un papel neutral en esas operaciones.

Por el contrario, cuando la causa que motiva la realización de dichas operaciones es meramente fiscal, esto es, su finalidad es conseguir una ventaja fiscal al margen de cualquier razón económica diferente, no es de aplicación el régimen especial.

En el escrito de consulta se indica que las operaciones de fusión se realizan con la finalidad de lograr la reorganización accionarial que simplifique la estructura del grupo, su gestión y su presentación a clientes, potenciales socios en proyectos, instituciones de crédito y otros agentes financiadores, generar economías de escala y por tanto un ahorro de costes de promoción comercial, frente al coste actual disperso en varias sociedades. Además el incremento de la masa crítica en las entidades resultantes de las fusiones les permitirá tener acceso a proyectos de mayor importancia y tamaño que los actuales, así como a clientes en los que la variable asociada al tamaño es relevante, lograr una simplificación administrativa derivada de concentrar criterios y políticas salariales en tres únicas entidades. También se unificarán los criterios de determinación de objetivos para la consecución de elementos variables del paquete retributivo, lo que facilitará su gestión y la política de comunicación a los empleados, simplificar la rotación de funciones del personal dentro de una misma sociedad, de modo que se incrementará el grado de formación de los trabajadores y se logrará mayor eficiencia en la capacidad de planificación de proyectos y flexibilidad en la asignación de los recursos humanos, que no se da en la actualidad debido a las trabas de tipo legal y administrativo que hay en relación con las cesiones de personal entre entidades, integrar las actividades productivas e todo el grupo en una sola sociedad aumentará la eficiencia productiva del grupo, al facilitarse un mejor y más flexible manejo de los recursos, asignando personal de una única plantilla a distintos proyectos, y reduciendo los excesos de capacidad al poder dimensionar el volumen de inversión y contratación de personal en una única entidad. La fusión permitirá facilitar el proceso de tratamiento integral de los residuos en el seno de una única entidad de mercado y el traspaso de personal entre áreas. Además se generará sencillez en la gestión única de proyectos y simplicidad en la operativa y administrativa de los recursos asignados y lograr una mayor eficiencia en costes derivada de la eliminación de las duplicidades en muchas de las áreas administrativas: en contabilidad, reporting, gestión bancaria y financiera, gestión de compras, facturación y gestión de cobro, gestión administrativo-fiscal, auditoría externa y preparación de cuentas anuales.

El hecho de que las sociedades absorbidas tengan bases imponibles negativas pendientes de compensar, no invalida, por sí mismo, la aplicación del régimen fiscal del capítulo VII del título VII de la LIS, puesto que de conformidad con los datos de la consulta, las entidades fusionadas parecen ser operativas, por lo que cabría considerar que la operación proyectada no tendría como finalidad preponderante el aprovechamiento de las bases imponibles negativas pendientes de compensar. En conclusión, los motivos alegados se consideran económicamente válidos a los efectos previstos en el artículo 89.2 de la LIS.

Respecto a las bases imponibles negativas pendientes de compensar, generadas en sede de las absorbidas, es necesario traer a colación lo dispuesto en el artículo 84 de la LIS, en virtud del cual:

‘’1. Cuando las operaciones mencionadas en el artículo 76 u 87 de esta Ley determinen una sucesión a título universal, se transmitirán a la entidad adquirente los derechos y obligaciones tributarias de la entidad transmitente.

Cuando la sucesión no sea a título universal, se transmitirán a la entidad adquirente los derechos y obligaciones tributarias que se refieran a los bienes y derechos transmitidos.

La entidad adquirente asumirá el cumplimiento de los requisitos necesarios para continuar aplicando los beneficios fiscales o consolidar los aplicados por la entidad transmitente.

2. Se transmitirán a la entidad adquirente las bases imponibles negativas pendientes de compensación en la entidad transmitente, siempre que se produzca alguna de las siguientes circunstancias:

a) La extinción de la entidad transmitente.

b) La transmisión de una rama de actividad cuyos resultados hayan generado bases imponibles negativas pendientes de compensación en la entidad transmitente. En este caso, se transmitirán las bases imponibles negativas pendientes de compensación generadas por la rama de actividad transmitida.

Cuando la entidad adquirente participe en el capital de la transmitente o bien ambas formen parte de un grupo de sociedades a que se refiere el artículo 42 del Código de Comercio, con independencia de su residencia y de la obligación de formular cuentas anuales consolidadas, la base imponible negativa susceptible de compensación se reducirá en el importe de la diferencia positiva entre el valor de las aportaciones de los socios, realizadas por cualquier título, correspondiente a la participación o a las participaciones que las entidades del grupo tengan sobre la entidad transmitente, y su valor fiscal.

(…)”

Por otra parte, la disposición transitoria décimosexta de la LIS, establece en su apartado 6 que:

‘’6. En el supuesto de operaciones de reestructuración acogidas al régimen fiscal especial establecido en el Capítulo VII del Título VII de esta Ley:

(…)

b) A efectos de lo previsto en el apartado 2 del artículo 84 de esta Ley, en ningún caso serán compensables las bases imponibles negativas correspondientes a pérdidas sufridas por la entidad transmitente que hayan motivado la depreciación de la participación de la entidad adquirente en el capital de la transmitente, o la depreciación de la participación de otra entidad en esta última cuando todas ellas formen parte de un grupo de sociedades al que se refiere el artículo 42 del Código de Comercio, con independencia de su residencia y de la obligación de formular cuentas anuales consolidadas, cuando cualquiera de las referidas depreciaciones se haya producido en períodos impositivos iniciados con anterioridad a 1 de enero de 2013.’’

Por tanto, las bases imponibles negativas generadas en sede de las sociedades absorbidas, podrán ser compensadas en sede de las entidades absorbentes, con los requisitos y limitaciones establecidos en el artículo 84 y en la disposición transitoria 16ª de la LIS, previamente transcrito.

La presente contestación se realiza conforme a la información proporcionada por la consultante, sin tener en cuenta otras circunstancias no mencionadas, que pudieran tener relevancia en la determinación del propósito principal de la operación proyectada, de tal modo que podría alterar el juicio de la misma, lo que podrá ser objeto de comprobación administrativa a la vista de la totalidad de las circunstancias previas, simultáneas y posteriores concurrentes en la operación realizada.

Lo que comunico a Vd. con efectos vinculantes, conforme a lo dispuesto en el apartado 1 del artículo 89 de la Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria.