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Impuesto de sociedades - V0921-15 - 25/03/2015

Número de consulta: 
V0921-15
Español
DGT Organ: 
SG de Impuestos sobre las Personas Jurídicas
Fecha salida: 
25/03/2015
Normativa: 
Ley 27/2014, del Impuesto sobre Sociedades, arts: 76.1.c), 77, y 89.2.
Descripción de hechos: 
<p>La entidad consultante es una sociedad mercantil cabecera de un grupo empresarial, participando en un conjunto de entidades mercantiles dedicadas a diferentes actividades o sectores económicos. La entidad consultante ostenta el 100% de la entidad R, y el 28,37% de la entidad S. Asimismo, la entidad R ostenta la participación directa del 1,84% de la sociedad S.La única actividad de la entidad consultante es la gestión de sus diferentes participaciones empresariales, participando activamente en la toma de decisiones estratégicas y financieras de las diferentes entidades participadas. Así mismo, la sociedad R tiene como actividad económica única la gestión de participaciones empresariales. Actualmente, las participaciones que posee para su gestión resulta exclusivamente el 1,84% que detenta en la sociedad S. No existen bases imponibles negativas pendientes de compensación ni deducciones fiscales pendientes de aplicar en periodos futuros. También la entidad R tiene en su balance un préstamo concedido a la entidad consultante.La entidad S tiene como actividad principal el arrendamiento de bienes inmuebles, disponiendo para ello de los correspondientes medios materiales y personales, esto es, personal contratado laboralmente y a jornada completa, así como un local exclusivamente afecto destinado a dicha actividad,El grupo empresarial está proyectando una reestructuración societaria con el objetivo de simplificar la estructura actual, mediante la realización de una operación de fusión consistente en la absorción de la entidad R por parte de la entidad consultante.Los motivos económicos que impulsan la realización de esta operación de reestructuración son:-Simplificar la estructura societaria.-Concentrar los medios necesarios para llevar a cabo la actividad económica desarrollada, aprovechando así las economías de escala-Conseguir un ahorro de costes operativos.-Simplificar la estructura administrativa eliminando duplicidades propias de cargas administrativas, mercantiles y fiscales.-Conseguir una mayor solvencia financiera., facilitando el acceso a las fuentes de financiación a un menor coste.-Concentrar en una única sociedad la participación en la sociedad S.-Eliminar el préstamo entre las entidad integrantes de la operación.</p>
Cuestión planteada: 
<p>Si la operación descrita puede acogerse al régimen fiscal especial del capítulo VII del Título VII de la Ley del Impuesto sobre Sociedades 27/2014, de 27 de noviembre.</p>
Contestación completa: 

El capítulo VII del título VII de la Ley 27/2014, de 27 de noviembre del Impuesto sobre Sociedades, regula el régimen especial de las operaciones de fusión, escisión, aportación de activos, canje de valores y cambio de domicilio social de una Sociedad Europea o una Sociedad Cooperativa Europea de un Estado miembro a otro de la Unión Europea.

Se plantea en esta consulta la realización de una operación de fusión impropia, por la que la entidad consultante absorbería a la entidad R. En este sentido el artículo 76.1.c) considera como fusión la operación por la cual:

“c) Una entidad transmite, como consecuencia y en el momento de su disolución sin liquidación, el conjunto de su patrimonio social a la entidad que es titular de la totalidad de los valores representativos de su capital social.”

En primer lugar, es necesario analizar si a la operación mencionada en el escrito de consulta se le puede aplicar el régimen fiscal especial del capítulo VII del título VII de la Ley del Impuesto sobre Sociedades, 27/2014, de 27 de noviembre.

Así, para supuestos como el planteado, en el ámbito mercantil, el artículo 49 de la Ley 3/2009, de 3 de Abril, sobre modificaciones estructurales de las sociedades mercantiles, en relación con los artículos 22 y siguientes del mismo texto legal, establece el concepto y los requisitos de las operaciones de fusión por absorción de una entidad íntegramente participada por otra de forma directa.

Por tanto, en la medida en que la operación planteada de fusión de una sociedad íntegramente participada por otra, cumpla los requisitos para ser calificada como una operación de fusión en los términos establecidos en la legislación mercantil anteriormente citada, esta operación podrá acogerse al régimen fiscal establecido en el capítulo VII del título VII de la Ley del Impuesto sobre Sociedades.

Por otra parte, el artículo 77 de la Ley del Impuesto sobre Sociedades, regula el régimen de las rentas derivadas de la transmisión, en concreto señala:

“1. No se integrarán en la base imponible las siguientes rentas derivadas de las operaciones a que se refiere el artículo anterior:

a) Las que se pongan de manifiesto como consecuencia de las transmisiones realizadas por entidades residentes en territorio español de bienes y derechos en el situados.(..).”

Por otra parte, en relación a la tributación de los socios en las operaciones de fusión y escisión aparece regulada en el artículo 81 de la citada Ley, así:

“1. No se integrarán en la base imponible las rentas que se pongan de manifiesto con ocasión de la atribución de valores de la entidad adquirente a los socios de la entidad transmitente, siempre que sean residentes en territorio español o en el de algún otro Estado miembro de la Unión Europea o en el de cualquier otro Estado siempre que, en este último caso, los valores sean representativos del capital social de una entidad residente en territorio español.

(..).

2. Los valores fiscales recibidos en virtud de las operaciones de fusión y escisión, se valoran a efectos fiscales, por el valor fiscal de los entregados, determinado de acuerdo con las normas de este Impuesto, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas o del Impuesto sobre la Renta de no Residentes, según proceda.

(..).”

De conformidad con lo anterior, los socios residentes en territorio español no integrarán en su base imponible las rentas que se pongan de manifiesto con ocasión de la atribución de valores de la entidad adquirente y los valores fiscales recibidos se valorarán, a efectos fiscales por el valor fiscal de los entregados.

Finalmente, de conformidad con lo establecido en el artículo 84, de la Ley del Impuesto, se transmitirán a la entidad adquirente los derechos y obligaciones tributarias de la entidad transmitente.

Adicionalmente, la aplicación del régimen especial exige analizar lo dispuesto en el artículo 89.2 del TRLIS según el cual:

“2. No se aplicará el régimen establecido en el presente capítulo cuando la operación realizada tenga como principal objetivo el fraude o la evasión fiscal. En particular, el régimen no se aplicará cuando la operación no se efectúe por motivos económicos válidos, tales como la reestructuración o la racionalización de las actividades de las entidades que participan en la operación, sino con la mera finalidad de conseguir una ventaja fiscal.

(…)”

Este precepto recoge de forma expresa la razón de ser del régimen especial de las operaciones de fusión, escisión, aportación de activos, canje de valores y cambio de domicilio social de una Sociedad Europea o una Sociedad Cooperativa Europea de un Estado miembro a otro, que justifica que a las mismas les sea de aplicación dicho régimen en lugar del régimen general establecido para esas mismas operaciones en el artículo 17 de la Ley 27/2014, de 27 de noviembre. El fundamento del régimen especial reside en que la fiscalidad no debe ser un freno ni un estímulo en las tomas de decisiones de las empresas sobre operaciones de reorganización, cuando la causa que impulsa su realización se sustenta en motivos económicos válidos, en cuyo caso la fiscalidad quiere tener un papel neutral en esas operaciones.

Por el contrario, cuando la causa que motiva la realización de dichas operaciones es meramente fiscal, esto es, su finalidad es conseguir una ventaja fiscal al margen de cualquier razón económica diferente, no es de aplicación el régimen especial.

En el escrito de consulta se indica que la operación proyectada se realiza con la finalidad de simplificar la estructura societaria, concentrar los medios necesarios para llevar a cabo la actividad económica desarrollada, aprovechando así las economías de escala, conseguir un ahorro de costes operativos, simplificar la estructura administrativa eliminando duplicidades propias de cargas administrativas, mercantiles y fiscales, conseguir una mayor solvencia financiera., facilitando el acceso a las fuentes de financiación a un menor coste, concentrar en una única sociedad la participación en la sociedad S y eliminar el préstamo entre las entidad integrantes de la operación. Estos motivos se pueden considerar económicamente válidos a los efectos del artículo 89.2 de la Ley del Impuesto sobre Sociedades en relación con la realización de la operación planteada.

La presente contestación se realiza conforme a la información proporcionada por el consultante, sin tener en cuenta otras circunstancias no mencionadas, que pudieran tener relevancia en la determinación del propósito principal de la operación proyectada, de tal modo que podría alterar el juicio de la misma, lo que podrá ser objeto de comprobación administrativa a la vista de la totalidad de las circunstancias previas, simultáneas y posteriores concurrentes en la operación realizada.

Lo que comunico a Vd. con efectos vinculantes, conforme a lo dispuesto en el apartado 1 del artículo 89 de la Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria.