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Impuesto de sociedades - V1485-15 - 13/05/2015

Número de consulta: 
V1485-15
Español
DGT Organ: 
SG de Impuestos sobre las Personas Jurídicas
Fecha salida: 
13/05/2015
Normativa: 
LIS / Ley 27/2014 ; art. 87 y 89
Descripción de hechos: 
<p>La entidad X se dedica exclusivamente al arrendamiento de inmuebles, disponiendo para ello de local afecto a la actividad y de personal empleado, con contrato laboral y a jornada completa, encargado de la gestión de la citada actividad.Su capital social se distribuía por mitades exactas entre dos personas físicas, el consultante (S) y su hermano.No obstante, en diciembre de 2014, realizaron una aportación no dineraria de parte de las acciones de X, al capital social de dos sociedades independientes (H1 y H2) en las que participan cada uno de los hermanos por separado. En virtud de esta operación, S aportó a H1 el 10,373% de las acciones de X. La mencionada operación no se acogió al régimen especial de neutralidad fiscal. Tras la aportación, S participa en H1 en un 99,99%.En una segunda fase, S se plantea aportar el resto de sus participaciones en X (39,627%) a la entidad H1, aportación que supondría la adquisición, por parte de H1, del 50% de las participaciones representativas del capital social de X.Finalmente, podrían producirse, aunque no se hayan en este momento completamente definidas, operaciones de transmisión de algunos de los activos inmobiliarios bajo titularidad actual de X, a favor de sus respectivos socios.Las operaciones mencionadas se pretenden realizar por los siguientes motivos:- Permitir la separación de las decisiones de inversión, ubicando tales decisiones en dos entidades separadas. Estas se hallarían bajo titularidad, única o compartida con sus respectivas familias, de cada uno de los socios.- Canalizar eficientemente los recursos financieros precisos para abordar las inversiones anteriores hacia las entidades que van a realizarlas.- Transmitir parte de los activos inmobiliarios bajo titularidad actual de X a las nuevas entidades. Estas transmisiones no se prevé puedan gozar de beneficios fiscales de clase alguna ni de regímenes especiales en el Impuesto sobre Sociedades.- Gestionar los activos producto de las nuevas inversiones, así como de aquellos otros consecuencia de las adquisiciones realizadas a X, de forma separada y ajustada a los criterios de gestión de cada socio, evitando así los conflictos que ello ha venido generando en el pasado.- Mantener bajo gestión conjunta en X, los activos inmobiliarios que en ella permanezcan, garantizando su adecuada continuidad y permitiendo que los resultados que de dicha gestión se deriven sean canalizados hacia sus socios al objeto de atender las inversiones que estos pretendan acometer de forma separada.- Garantizar que los posibles relevos generacionales que puedan producirse en el futuro no supongan la atomización del accionariado de X, por cuanto sus participaciones sociales se hallarían bajo titularidad de dos entidades que agruparían la participación de cada rama familiar.- Mantener las participaciones sociales de X, garantizando así la propiedad indirecta y gestión de los activos inmobiliarios de los que esta última sea titular.</p>
Cuestión planteada: 
<p>Si la operación planteada podría acogerse al régimen fiscal especial regulado en el capítulo VII del título VII de la Ley del Impuesto sobre Sociedades. Y si los motivos económicos pueden considerarse como válidos a efectos de la aplicación del citado régimen especial.</p>
Contestación completa: 

El capítulo VII del título VII de la Ley 27/2014, de 27 de noviembre del Impuesto sobre Sociedades (LIS en adelante), regula el régimen fiscal especial de las fusiones, escisiones, aportaciones de activos, canje de valores y cambio de domicilio social de una Sociedad Europea o una Sociedad Cooperativa Europea de un Estado miembro a otro de la Unión Europea.

Al respecto el artículo 87 de la LIS establece:

“1. El régimen previsto en el presente capítulo se aplicará, a opción del contribuyente de este Impuesto, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas o del Impuesto sobre la Renta de no Residentes, a las aportaciones no dinerarias en las que concurran los siguientes requisitos:

a) Que la entidad que recibe la aportación sea residente en territorio español o realice actividades en este por medio de un establecimiento permanente al que se afecten los bienes aportados.

b) Que una vez realizada la aportación, el contribuyente aportante de este Impuesto, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas o del Impuesto sobre la Renta de no Residentes, participe en los fondos propios de la entidad que recibe la aportación en, al menos, el 5 por ciento.

c) Que, en el caso de aportación de acciones o participaciones sociales por contribuyentes del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas o del Impuesto sobre la Renta de no Residentes sin establecimiento permanente en territorio español, se tendrán que cumplir además de los requisitos señalados en las letras a) y b), los siguientes:

1.º Que a la entidad de cuyo capital social sean representativos no le sean de aplicación el régimen especial de agrupaciones de interés económico, españolas o europeas, y de uniones temporales de empresas, previstos en esta Ley, ni tenga como actividad principal la gestión de un patrimonio mobiliario o inmobiliario en los términos previstos en el artículo 4.ocho.dos de la Ley 19/1991, de 6 de junio, del Impuesto sobre el Patrimonio.

2.º Que representen una participación de, al menos, un 5 por ciento de los fondos propios de la entidad.

3.º Que se posean de manera ininterrumpida por el aportante durante el año anterior a la fecha del documento público en que se formalice la aportación.

(…).”

En el supuesto concreto planteado, la persona física consultante (S) pretende aportar una participación en el capital social de X de al menos un 5%, en concreto en un 39,627%.

Adicionalmente, tras la operación de aportación no dineraria planteada, S participará en el capital social de H1, en al menos un 5%. A estos efectos, de la literalidad del precepto se desprende que el supuesto de hecho delimitado para la aplicación del régimen fiscal especial no se circunscribe al supuesto en que el porcentaje del 5 por 100 en los fondos propios de la beneficiaria no se tenga con anterioridad y se alcance como consecuencia de la mencionada aportación. Por el contrario, también cabe, en el ámbito de dicho supuesto, aquel caso en que antes y después de la aportación, el aportante participa en al menos un 5 por 100 en los fondos propios de la entidad que recibe la aportación. De los datos de la consulta parece desprenderse que con anterioridad a la aportación no dineraria, la persona física consultante ya sería titular del 99,99% de H1.

Por lo tanto, en la medida en que a la entidad X no le resulte de aplicación el régimen especial de agrupaciones de interés económico, españolas o europeas, ni de uniones temporales de empresas, ni tenga como actividad principal la gestión de un patrimonio mobiliario o inmobiliario en los términos previstos en el artículo 4.Ocho. Dos de la Ley del Impuesto sobre Patrimonio, que S ostente las participaciones que pretende aportar de manera ininterrumpida durante el año anterior a la fecha del documento público en el que se formalizará la operación y que la entidad H1, beneficiaria de la aportación, sea residente en territorio español, la operación planteada se podrá acoger al régimen fiscal especial regulado en el capítulo VII del título VII de la LIS, en los términos establecidos en el artículo 87 del mencionado texto legal.

Por su parte, el artículo 89.2 de la LIS establece que:

“2. No se aplicará el régimen establecido en el presente capítulo cuando la operación realizada tenga como principal objetivo el fraude o la evasión fiscal. En particular, el régimen no se aplicará cuando la operación no se efectúe por motivos económicos válidos, tales como la reestructuración o la racionalización de las actividades de las entidades que participan en la operación, sino con la mera finalidad de conseguir una ventaja fiscal.

(…)”

Este precepto recoge de forma expresa la razón de ser del régimen de fusiones, escisiones, aportaciones de activos, canje de valores y cambio de domicilio social de una Sociedad Europea o una Sociedad Cooperativa Europea de un Estado miembro a otro de la Unión Europea, que justifica que a las mismas les sea aplicable dicho régimen en lugar del régimen establecido para esas operaciones en el artículo 17 de la LIS. El fundamento de este régimen reside en que la fiscalidad no debe ser un freno ni un estímulo en la toma de decisiones de las empresas sobre operaciones de reorganización, cuando la causa que impulsa su realización se sustenta en motivos económicos válidos, en cuyo caso la fiscalidad quiere tener un papel neutral.

Por el contrario, cuando la causa que motiva la realización de dichas operaciones es meramente fiscal, esto es, su finalidad es conseguir una ventaja fiscal al margen de cualquier razón económica diferente, no es de aplicación el régimen previsto en el capítulo VII del título VII de la LIS.

En el escrito de consulta se indica que la operación se pretende realizar con la finalidad de permitir la separación de las decisiones de inversión, ubicando tales decisiones en dos entidades separadas, que se hallarían bajo titularidad, única o compartida con sus respectivas familias, de cada uno de los socios; canalizar eficientemente los recursos financieros precisos para abordar las inversiones anteriores hacia las entidades que van a realizarlas; transmitir parte de los activos inmobiliarios bajo titularidad actual de X a las nuevas entidades; gestionar los activos producto de las nuevas inversiones, así como de aquellos otros consecuencia de las adquisiciones realizadas a X, de forma separada y ajustada a los criterios de gestión de cada socio, evitando así los conflictos que ello ha venido generando en el pasado; mantener bajo gestión conjunta en X, los activos inmobiliarios que en ella permanezcan, garantizando su adecuada continuidad y permitiendo que los resultados que de dicha gestión se deriven sean canalizados hacia sus socios al objeto de atender las inversiones que estos pretendan acometer de forma separada; garantizar que los posibles relevos generacionales que puedan producirse en el futuro no supongan la atomización del accionariado de X, por cuanto sus participaciones sociales se hallarían bajo titularidad de dos entidades que agruparían la participación de cada rama familiar; y mantener las participaciones sociales de X, garantizando así la propiedad indirecta y gestión de los activos inmobiliarios de los que esta última sea titular. Estos motivos se pueden considerar como económicamente válidos a los efectos del artículo 89.2 de la LIS.

La presente contestación se realiza conforme a la información proporcionada por el consultante, sin tener en cuenta otras circunstancias no mencionadas, que pudieran tener relevancia en la determinación del propósito principal de la operación proyectada, de tal modo que podrían alterar el juicio de la misma, lo que podrá ser objeto de comprobación administrativa a la vista de la totalidad de las circunstancias previas, simultáneas y posteriores concurrentes en la operación realizada.

Lo que comunico a Vd. con efectos vinculantes, conforme a lo dispuesto en el apartado 1 del artículo 89 de la Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria.