• English
  • Español

Impuesto de sociedades - V2698-19 - 02/10/2019

Número de consulta: 
V2698-19
Español
DGT Organ: 
SG de Impuestos sobre las Personas Jurídicas
Fecha salida: 
02/10/2019
Normativa: 
LIS Ley 27/2014 arts. 87-1, 89-2
Descripción de hechos: 

Las personas físicas consultantes PF1 y PF2, ostentan cada uno de ellos de forma directa el 42% de participación en la entidad A, residente en territorio español.La entidad A tiene como objeto el desarrollo y comercialización de software de gestión, así como la explotación de bancos de datos y codificación de los materiales que lo integran para su transmisión, por cualquier medio, actual o futuro, y a través de sistemas propios o periféricos. Asimismo, procede mencionar que la entidad A participa de forma directa en determinadas sociedades directamente relacionadas, que complementan la actividad desarrollada por la primera.Por otro lado, la consultante PF1 es titular del 100% del capital social de la entidad B, residente en España y de reciente creación. Asimismo, PF2 es titular del 55% del capital social de la entidad C, residente en España y también de reciente creación. Junto con PF2, participan en la entidad C su cónyuge (en un 27%) y residualmente, sus descendientes (en un 18%).Tanto la entidad B como la entidad C tienen la consideración de sociedades dedicadas a la inversión inmobiliaria, así como a la gestión de cartera de activos financieros.PF1 y PF2 tienen previsto aportar respectivamente a las entidades B y C, sus respectivas participaciones en la entidad A, con la correspondiente ampliación de capital en las primeras.Asimismo, en el caso de la entidad C, el cónyuge de PF2 va a realizar igualmente una aportación no dineraria de una sociedad mercantil establecida en España. Dado que el valor de la aportación no dineraria que va a realizar PF2 es muy superior al valor de la aportación no dineraria que va a realizar el cónyuge de esta, PF2 procederá a diluir el capital social que su cónyuge e hijos ostentan en la entidad C. De esta forma, con posterioridad a las aportaciones, la entidad C estará participada por PF2 en un 97,5%, por su cónyuge en un 1,5% y por sus descendientes en un 1%.Con las aportaciones no dinerarias que se proponen se pretende, por un lado, centralizar las participaciones de PF1 y PF2 en una única entidad, controlada por las personas consultantes directamente que las administre y gestione. Esto facilitaría la ordenación de futuras inversiones y la toma de decisiones de forma individual de cada una de las personas físicas consultantes dentro de su sociedad holding familiar, para acometer o no nuevos proyectos o inversiones. Esta circunstancia va ligada al hecho de que la estructura propuesta pretende poder canalizar de un mejor modo los dividendos procedentes de los excedentes de tesorería generados en las entidades participadas. Con ello, se potenciaría financieramente a las entidades B y C, posibilitando así desde las mismas, acometer nuevas inversiones y proyectos.Asimismo, las aportaciones no dinerarias propuestas permiten una estructura empresarial que en el futuro pueda facilitar la financiación tanto de las entidades dependientes como de las sociedades holdings, mediante una adecuada comunicación de resultados. Se permite, en consecuencia, reestructurar el patrimonio de las personas físicas consultantes para lograr una mejor estructura económica y jurídica, que favorezca el emprendimiento de nuevos negocios e inversiones de forma independiente.En conclusión, conseguir una gestión más eficaz y controlada de los recursos que se dispondrán para las nuevas inversiones y negocios, a través de las figuras y estructura societaria propuesta, permitiendo a las consultantes poder canalizar de forma independiente estos recursos, aplicando los mismos en nuevos proyectos.Por otro lado, la estructura propuesta permite igualmente evitar que la sucesión en la titularidad del capital, principalmente de la entidad A, pueda afectar a la supervivencia y continuidad. La estructura propuesta permite el acceso de futuro a la siguiente generación de cada una de las personas físicas consultantes, dentro de su propia holding familiar, sin verse obligados a introducirlos en la entidad A, en la que pueden surgir discrepancias u oposición entre las consultantes. Con ello se facilita de una forma clara el relevo generacional de cada una de las consultantes, tanto en los negocios actuales como futuros.En conclusión, las aportaciones no dinerarias propuestas se realizan con la finalidad de centralizar las participaciones de las personas físicas consultantes en dos entidades controladas directamente por cada una de ellas, facilitando así la ordenación de futuras inversiones y la toma de decisiones, creando una estructura empresarial que en el futuro facilite la financiación de las sociedades. Asimismo, con la estructura propuesta, se pretende evitar que la sucesión en la titularidad del capital de las entidades participadas y, en especial de la entidad A, pueda afectar a la supervivencia y continuidad, facilitando el acceso a la generación siguiente.

Cuestión planteada: 

Si los motivos económicos expuestos son válidos a los efectos de que las operaciones planteadas puedan beneficiarse del régimen especial de fusiones, escisiones, aportaciones de activos y canje de valores previsto en el Capítulo VII del Título VII de la Ley 27/2014, de 27 de noviembre, del Impuesto sobre Sociedades.

Contestación completa: 

El Capítulo VII del Título VII de la Ley 27/2014, de 27 de noviembre, del Impuesto sobre Sociedades (en adelante, LIS), regula el régimen especial de las operaciones de fusión, escisión, aportación de activos, canje de valores y cambio de domicilio social de una Sociedad Europea o una Sociedad Cooperativa Europea de un Estado miembro a otro de la Unión Europea.

Al respecto, el artículo 87.1 de la LIS, establece que:

“1. El régimen previsto en el presente capítulo se aplicará, a opción del contribuyente de este Impuesto, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas o del Impuesto sobre la Renta de no Residentes, a las aportaciones no dinerarias en las que concurran los siguientes requisitos:

a) Que la entidad que recibe la aportación sea residente en territorio español o realice actividades en este por medio de un establecimiento permanente al que se afecten los bienes aportados.

b) Que una vez realizada la aportación, el contribuyente aportante de este Impuesto, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas o del Impuesto sobre la Renta de no Residentes, participe en los fondos propios de la entidad que recibe la aportación en, al menos, el 5 por ciento.

c) Que, en el caso de aportación de acciones o participaciones sociales por contribuyentes del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas o del Impuesto sobre la Renta de no Residentes sin establecimiento permanente en territorio español, se tendrán que cumplir además de los requisitos señalados en las letras a) y b), los siguientes:

1.º Que a la entidad de cuyo capital social sean representativos no le sean de aplicación el régimen especial de agrupaciones de interés económico, españolas o europeas, y de uniones temporales de empresas, previstos en esta Ley, ni tenga como actividad principal la gestión de un patrimonio mobiliario o inmobiliario en los términos previstos en el artículo 4.ocho.dos de la Ley 19/1991, de 6 de junio, del Impuesto sobre el Patrimonio.

2.º Que representen una participación de, al menos, un 5 por ciento de los fondos propios de la entidad.

3.º Que se posean de manera ininterrumpida por el aportante durante el año anterior a la fecha del documento público en que se formalice la aportación.

(…)”.

Así, en el caso de aportación de acciones o participaciones sociales por contribuyentes del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas se exige que las mismas representen, al menos, el 5% de los fondos propios de una entidad a la que no resulte de aplicación el régimen de agrupaciones de interés económico, ni el de uniones temporales de empresas, ni tenga por objeto la gestión de un patrimonio mobiliario o inmobiliario en los términos establecidos en el artículo 4.ocho.dos de la Ley 19/1991, así como que tales acciones o participaciones hayan sido poseídas por el aportante ininterrumpidamente durante el año anterior a la fecha de la aportación.

Adicionalmente, la aplicación del régimen especial exige igualmente que, una vez realizada la aportación, la persona física aportante participe en los fondos propios de la entidad que la recibe en, al menos, un 5 por 100, siempre que esta última sea residente en territorio español o realice en el mismo actividades por medio de un establecimiento permanente.

De acuerdo con los hechos manifestados en el escrito de la consulta, en la medida en que la persona física consultante, PF1, aporte a la entidad B, residente en España, una participación superior al 5% del capital de la entidad A (en concreto, el 42%), y concurran el resto de circunstancias del artículo 87.1 de la LIS, a la operación de aportación no dineraria planteada le será de aplicación el régimen especial previsto en el Capítulo VII del Título VII de la LIS, en las condiciones y con los requisitos establecidos en dicha normativa.

Del mismo modo, en la medida en que la persona física consultante, PF2, aporte a la entidad C, residente en España, una participación superior al 5% del capital de la entidad A (en concreto, el 42%), y concurran el resto de circunstancias del artículo 87.1 de la LIS, a la operación de aportación no dineraria planteada le será de aplicación el régimen especial previsto en el Capítulo VII del Título VII de la LIS, en las condiciones y con los requisitos establecidos en dicha normativa.

Adicionalmente, la aplicación del régimen especial en cada una de las operaciones proyectadas exige analizar lo dispuesto en el artículo 89.2 de la LIS, según el cual:

“2. No se aplicará el régimen establecido en el presente capítulo cuando la operación realizada tenga como principal objetivo el fraude o la evasión fiscal. En particular, el régimen no se aplicará cuando la operación no se efectúe por motivos económicos válidos, tales como la reestructuración o la racionalización de las actividades de las entidades que participan en la operación, sino con la mera finalidad de conseguir una ventaja fiscal.

(…)”.

Este precepto recoge de forma expresa la razón de ser del régimen especial de las operaciones de fusión, escisión, aportación de activos, canje de valores y cambio de domicilio social de una Sociedad Europea o una Sociedad Cooperativa Europea de un Estado miembro a otro de la Unión Europea, que justifica que a las mismas les sea de aplicación dicho régimen en lugar del régimen establecido para esas mismas operaciones en el artículo 17 de la LIS. El fundamento del régimen especial reside en que la fiscalidad no debe ser un freno ni un estímulo en las tomas de decisiones de las empresas sobre operaciones de reorganización cuando la causa que impulsa su realización se sustenta en motivos económicos válidos, en cuyo caso la fiscalidad quiere tener un papel neutral.

Por el contrario, cuando la causa que motiva la realización de dichas operaciones es meramente fiscal, esto es, su finalidad es conseguir una ventaja fiscal al margen de cualquier razón económica diferente, no es de aplicación el régimen especial.

En el escrito de la consulta se indica que las operaciones proyectadas tienen por finalidad:

- Centralizar las participaciones de PF1 y PF2 en una única entidad, controlada por las personas consultantes directamente que las administre y gestione. Esto facilitaría la ordenación de futuras inversiones y la toma de decisiones de forma individual de cada una de las personas físicas consultantes dentro de su sociedad holding familiar, para acometer o no nuevos proyectos o inversiones.

- Poder canalizar de un mejor modo los dividendos procedentes de los excedentes de tesorería generados en las entidades participadas. Con ello, se potenciaría financieramente a las entidades B y C, posibilitando así desde las mismas, acometer nuevas inversiones y proyectos.

- Permitir una estructura empresarial que en el futuro pueda facilitar la financiación tanto de las entidades dependientes como de las sociedades holdings, mediante una adecuada comunicación de resultados.

- Reestructurar el patrimonio de las personas físicas consultantes para lograr una mejor estructura económica y jurídica, que favorezca el emprendimiento de nuevos negocios e inversiones de forma independiente.

- Conseguir una gestión más eficaz y controlada de los recursos que se dispondrán para las nuevas inversiones y negocios, a través de las figuras y estructura societaria propuesta, permitiendo a las consultantes poder canalizar de forma independiente estos recursos, aplicando los mismos en nuevos proyectos.

- Evitar que la sucesión en la titularidad del capital, principalmente de la entidad A, pueda afectar a la supervivencia y continuidad. La estructura propuesta permite el acceso de futuro a la siguiente generación de cada una de las personas físicas consultantes, dentro de su propia holding familiar, sin verse obligados a introducirlos en la entidad A, en la que pueden surgir discrepancias u oposición entre las consultantes. Con ello se facilita de una forma clara el relevo generacional de cada una de las consultantes, tanto en los negocios actuales como futuros.

Estos motivos podrían considerarse válidos a los efectos del artículo 89.2 de la LIS, anteriormente reproducido, si bien se trata de cuestiones de hecho.

La presente contestación se realiza conforme a la información proporcionada por las personas físicas consultantes, sin tener en cuenta otros hechos y circunstancias no mencionados, que pudieran tener relevancia en la determinación del propósito principal de la operación proyectada, de tal modo que podría alterar el juicio de la misma, lo que podrá ser objeto de comprobación administrativa a la vista de la totalidad de los hechos y circunstancias previos, simultáneos y posteriores concurrentes en las operaciones realizadas.

Lo que comunico a Vd. con efectos vinculantes, conforme a lo dispuesto en el apartado 1 del artículo 89 de la Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria.