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Impuesto de sociedades - V4348-16 - 10/10/2016

Número de consulta: 
V4348-16
Español
DGT Organ: 
SG de Impuestos sobre las Personas Jurídicas
Fecha salida: 
10/10/2016
Normativa: 
LIS Ley 27/2014 art. 7
Descripción de hechos: 
<p>Dos personas físicas, abogados en ejercicio, constituyeron una sociedad civil mediante contrato privado de 2006 para el desarrollo conjunto del ejercicio profesional de la abogacía.El contrato de constitución fue debidamente presentado y diligenciado a efectos de la liquidación del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados.La sociedad civil constituida no se halla inscrita en el Registro Mercantil y sí en el Registre Especial de Despatxos Collectius del Ilustre Colegio de Abogados de Baleares.Mediante contrato privado de 2008, debidamente diligenciado a efectos de la liquidación del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados, se dio nueva redacción al objeto social de la sociedad civil, que consistiría en la gestión administrativa, los servicios de asesoramiento técnico financiero, contable, comercial, fiscal y jurídico, y la dirección letrada en procedimientos judiciales y administrativos, así como la provisión y la gestión en común de los medios necesarios para el ejercicio colectivo de la profesión de abogado.También se incluyó una cláusula adicional al contrato que señaló que "los otorgantes manifiestan su inequívoca voluntad expresa de no someterse a la regulación especial de la Ley 2/2007, de 15 de marzo, de Sociedades Profesionales, acatando sin reserva alguna la extensión del régimen de responsabilidad contenido en la Disposición Adicional Segunda de dicha Ley, por tratarse de varios profesionales que desarrollan colectivamente una actividad profesional sin constituirse en sociedad profesional con arreglo a la misma."En aplicación de la normativa del Impuesto sobre Actividades Económicas la sociedad civil se halla dada de alta en la actividad de servicios jurídicos, bajo el epígrafe 841, servicios jurídicos de la sección primera de las tarifas del Impuesto.Los dos socios, desde la constitución de la sociedad civil se hallan dados de alta y vienen tributando en régimen de atribución de rentas en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas.</p>
Cuestión planteada: 
<p>Si a partir del 1 de enero de 2016 y en los sucesivos ejercicios siguientes la sociedad civil consultante debe tributar por el Impuesto sobre Sociedades o si sus socios pueden continuar tributando en régimen de atribución de rentas en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas.</p>
Contestación completa: 

El artículo 7.1.a) de la Ley 27/2014, de 27 de noviembre, del Impuesto sobre Sociedades (LIS), establece que:

“Serán contribuyentes del Impuesto, cuando tengan su residencia en territorio español:

a) Las personas jurídicas, excluidas las sociedades civiles que no tengan objeto mercantil.”

De esta forma se incorporan unos nuevos contribuyentes al Impuesto sobre Sociedades, las sociedades civiles con objeto mercantil, a diferencia de lo que ocurría con anterioridad a 1 de enero de 2016, en que todas las sociedades civiles tributaban bajo el régimen de atribución de rentas.

Al margen de la discusión doctrinal que pueda plantear esta cuestión, lo cierto es que en el tráfico jurídico existen sociedades civiles que actúan como tales frente a terceros y también frente a la Hacienda Pública, no siendo pocos los casos en que la jurisprudencia ha admitido esta realidad en los distintos ámbitos jurídicos. Cabe concluir, por tanto, que el artículo 7.1.a) de la LIS al configurar la figura del contribuyente del Impuesto sobre Sociedades está aludiendo a esta realidad, haciendo abstracción de la dogmática doctrinal suscitada en torno a la personalidad jurídica de este tipo de entidades.

Cabe indicarse, por tanto, que, a los efectos del Impuesto sobre Sociedades, se admite la existencia de sociedades civiles con objeto mercantil y con personalidad jurídica, por cuanto, de otra manera, no cabría hablar de “persona jurídica”. Por otra parte, la inclusión de las sociedades civiles con personalidad jurídica y objeto mercantil como contribuyentes del Impuesto sobre Sociedades trae causa en la necesidad de homogeneizar la tributación de todas las figuras jurídicas, cualquiera que sea la forma societaria elegida. Por ello resulta preciso determinar, en primer lugar, en qué casos se considera que la sociedad civil adquiere, desde el punto de vista del Impuesto sobre Sociedades, personalidad jurídica y, en segundo lugar, establecer qué ha de entenderse por objeto mercantil.

En relación con la primera cuestión, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 1669 del Código Civil, la sociedad civil tiene personalidad jurídica siempre que los pactos entre sus socios no sean secretos. La sociedad civil requiere, por tanto, una voluntad de sus socios de actuar frente a terceros como una entidad. Para su constitución no se requiere una solemnidad determinada, pero resulta necesario que los pactos no sean secretos. Trasladando lo anterior al ámbito tributario, cabe concluir que para considerarse contribuyente del Impuesto sobre Sociedades, es necesario que la sociedad civil se haya manifestado como tal frente a la Administración tributaria. Por tal motivo, a efectos de su consideración como contribuyentes del Impuesto sobre Sociedades, las sociedades civiles habrán de constituirse en escritura pública o bien en documento privado, siempre que este último caso, dicho documento se haya aportado ante la Administración tributaria a los efectos de la asignación del número de identificación fiscal de las personas jurídicas y entidades sin personalidad, de acuerdo con el artículo 24.2 del Reglamento General de las actuaciones y los procedimientos de gestión e inspección tributaria y de desarrollo de las normas comunes de los procedimientos de aplicación de los tributos, aprobado por el Real Decreto 1065/2007, de 27 de julio. Sólo en tales casos se considerará que la entidad tiene personalidad jurídica a efectos fiscales.

Adicionalmente la consideración de contribuyente del Impuesto sobre Sociedades requiere que la sociedad civil tenga un objeto mercantil. A estos efectos, se entenderá por objeto mercantil la realización de una actividad económica de producción, intercambio o prestación de servicios para el mercado en un sector no excluido del ámbito mercantil. Quedarán, por tanto, excluidas de ser contribuyentes del Impuesto sobre Sociedades las entidades que se dediquen a actividades agrícolas, ganaderas, forestales, mineras y de carácter profesional, por cuanto dichas actividades son ajenas al ámbito mercantil.

En el presente caso, la entidad consultante es una sociedad civil que goza de personalidad jurídica a efectos del Impuesto sobre Sociedades, puesto que se constituyó mediante documento privado que debió presentar ante la Administración tributaria para la obtención de número de identificación fiscal. Adicionalmente, la entidad consultante desarrolla una actividad de prestación de servicios jurídicos, señalándose expresamente en el contrato de sociedad civil que los otorgantes manifiestan su inequívoca voluntad expresa de no someterse a la regulación especial de la Ley 2/2007, de 15 de marzo, de sociedades profesionales, por lo que debe entenderse que el objeto de la entidad tiene naturaleza mercantil. Por lo tanto, la entidad consultante, con efectos para los períodos impositivos iniciados a partir de 1 de enero de 2016, tendrá la consideración de contribuyente del Impuesto sobre Sociedades, por cumplir los requisitos establecidos en el artículo 7.1.a) de la LIS.

Lo que comunico a Vd. con efectos vinculantes, conforme a lo dispuesto en el apartado 1 del artículo 89 de la Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria.